Todo puede ocurrir, perdida la mesura o el paraguas: volar a contramano, apagar el reloj y subirse a la lila m‡s remisa o remar en los cielos de encendidos crespones. Estos poemas hablan del amor, de la vida; de las gentes comunes... de los buses y los trenes y los lugares donde la gente se busca y no se encuentra, pero se busca con m‡s fe. Mari Cruz AgŸera, con manos de tejedora urde un universo de luz, magia y encanto que atrapa al lector, quien nunca vuelve a ser el mismo despuŽs de entrar en sus predios. Pruebe y ver‡, el fuego o la pasi—n son el poema y viceversa.