Arturo duerme tranquilamente en su cama cuando, de repente, alguien aparentemente escondido en algœn rinc—n de la habitaci—n y a quien no conoce, lo despierta de manera arbitraria.
A partir de ah’ todo empieza a tener cada vez menos sentido. Para empeorar las cosas, un invitado imprevisto a quien Arturo no tolera demasiado, se presenta con intenci—n de quedarse por algœn tiempo.