Bienvenidos a la segunda parte de mi vida, una parte donde llorŽ como nunca porque abr’ los ojos, una parte donde sent’, donde me hice m‡s fuerte, donde ca’ en incontables veces, y donde, a d’a de hoy, todav’a sigo viviendo, s’, viviendo, lo de sobrevivir se qued— atr‡s. Est‡s apunto de conocer el principio de todos sus finales.
La historia de alguien a quien la realidad le estall— en la cara y se dio cuenta que no merec’a que nadie la quisiera mal
Ni si quiera ella.
Alguien que se dio cuenta de que ningœn amor no correspondido mata, salvo el que no sientes por ti mismo.