El Origami es un arte muy particular porque es repetible, o reproducible por terceros. Para que esto suceda al autor de la obra original debe poner a disposici—n los siempre deseables diagramas, o por lo menos el ÒCPÓ, mapa de marcas que contienen la informaci—n para la base de la figura. Si tomamos como nuestro universo toda la gente que practica habitualmente el Origami en el mundo, el porcentaje de gente que dise–a figuras de buena calidad y en forma habitual es muy bajo. El mundo contiene tan solo un pu–ado de autores que tengan una producci—n de un nœmero razonable de modelos Òde calidadÓ publicados. Es dif’cil calcular un nœmero, porque entre los origamistas, el que m‡s o el que menos, todos alguna vez dise–amos algo.
Si quieres saber m‡s, es hora de que este nœmero sea parte de tu colecci—n.