Nos encontramos en un momento crucial para el futuro de la comunicaci—n cient’fica. ƒsta no volver‡ a ser como la hemos conocido pues los soportes y los modelos econ—micos utilizados hasta ahora se han demostrado caducos e ineficientes en el actual horizonte digital. Estamos situados ante un panorama cambiante que afecta al sistema mundial de investigaci—n y a cuantos sistemas se nutren de Žste, como es el universitario. Los cambios vienen provocados por cuatro causas fundamentalmente, a nuestro juicio: por una parte, las innovaciones que han aparecido en las tecnolog’as de la informaci—n; en segundo lugar, los cambios de modelos econ—micos derivados de estas innovaciones; en tercer lugar, la incorporaci—n de nuevos pa’ses, los llamados emergentes, a la producci—n de conocimiento; y en œltimo lugar las regulaciones de los diferentes gobiernos en relaci—n a la producci—n y acceso de su producci—n cient’fica.