Una tarde del 2017 me sentŽ frente al computador con una imagen fija en la cabeza: subrayar una historia de amor, una ficci—n que fuese capaz de penetrar m‡s all‡ de la mirada de un lector, una novela capaz de permanecer en el recuerdo. Pero, sobre todo, una que le llegue al coraz—n a los lectores.
Invert’ m‡s de 10 a–os en terminarla, miles de horas intentando romper el rompecabezas que ten’a en la mente, capturando pedazos de la historia existente, creando la realidad de una mujer que despuŽs de reencarnar no sabe que decirle al amor de su vida, sentimientos comunes pero disimulados; en resumen, un amor que perdurara la vida entera.