Atreverse a so–ar viajando por los infinitos mundos del cosmos en ambas direcciones: hacia lo micro y hacia lo macro, es de humanos, solamente de humanos, por lo tanto desafiaremos este mundo tridimensional para encontrar -si es que existe- el punto tangencial entre la tercera y la cuarta dimensi—n.
O quiz‡s nos hallemos entre el punto en que convergen los espacios intranucleares del çtomo con los espacios extra cosmol—gicos que a la vez ser’an intra de otra estructura mayor repitiŽndose infinitamente como se repiten las formas fractales en ambas direcciones: hacia lo macro y hacia lo micro.
Dejo, entonces, abierta la invitaci—n a la aventura donde usted ser‡ el protagonista, el invitado de honor, el embajador del mesocosmos en el micro y macrocosmos; protagonista de este infinito mundo donde, con nuestros haberes, cabemos todos en nuestra viajera existencia.