El seguimiento a Jesœs no es tan f‡cil como se piensa. Es una tarea de mucha perseverancia e insistencia. El cargar la cruz y seguirle no es una simple idea, es un compromiso que se debe renovar a cada minuto. Amar es amando, servir es sirviendo, seguir a Jesœs es siguiŽndolo con todo lo que somos, incluyendo nuestras fragilidades.