Te ofrezco manojos de palabras y un alma nueva de oto–o y
los regatos que corren por mis venas, en los que abrevan los
potros que cocean mi coraz—n cuando te veo venir, con la
sonrisa puesta, con esa sonrisa de lunita de plata.
Te ofrezco manojos de palabras y un alma nueva de oto–o y
los regatos que corren por mis venas, en los que abrevan los
potros que cocean mi coraz—n cuando te veo venir, con la
sonrisa puesta, con esa sonrisa de lunita de plata.