Al pasar el tiempo las distancias se agrandan, esos recuerdos vividos, comienzan a ser siluetas borrosas; pero no s—lo hablo de extra–ar, yo que soy apasionada de los sentimientos, hablo de los sentimientos de la piel, la lujuria, el viento en la carretera, y las caricias sinceras. Voy y vengo entre mis dos tierras Venezuela y Espa–a, jugando con su lenguaje, intentando seducir a mis musas para que no falten las palabras.
Este que es mi segundo trabajo continua deshilachando letras que con sabores y texturas unos dir’an locas y absurdas, y yo les llamo ni–as de mis pupilas.