Otra modalidad que me he ideado para hacer del verso una obra m‡s interesante es el multidireccional, se puede leer en cualquier direcci—n: "Gloriosas campanas ta–ed", dir’a: "Ta–ed campanas gloriosas"
En estas condiciones se hace m‡s activa la lectura. Es esta una nueva forma de hacer poes’a.
Cada obra tiene su sabor segœn el tema.
Los hay picantes: Se caracterizan por su picard’a o suspicacia. Tienen un contenido jocoso, son divertidos. Los dulces presentan aquel sabor del beso que se da o se recibe con infinita ternura o van cargados de placer o tienen el toque rom‡ntico que pone al coraz—n en aprietos. Los poemas amargos tienen el sabor de la angustia, del dolor o de la muerte. Y los ‡cidos tienen el caracter’stico poder de hacer salivar, ya sea de angustia o de pesar. Pero vamos bien, produciendo versos a lo loco para lanzarlos, como somn’feros dardos, a un exquisito blanco que los espera, ansioso para albergarlos en el alma y experimentar en ella la sensaci—n enervante, embriagadora del poema.