El fœtbol y el teatro son dos enemigos que suelen entrecruzarse, como lo demuestran otras obras. "TamiŽn juega el Mayuqu’n" (1939), escrita por un cronista deportivo, trata las relaciones entre el delantero centro Curr’n y Lucina, a la que tambiŽn pretende el Mayucu, un marinero quer ha puesto de su parte a su padre. Cuando aparecen unas chismosas, sus padres se alinear‡n en el equipo contrario, y FŽlix se confundir‡ de fichaje, ya que al Mayuqu’n le ha dado por entrenar, vestir traje y repetir su cantinela amorosa. Obra intrascendente y de Žxito, se reitera c—micamente en la lectura de telegramas y peri—dicos. A. Iglesias ponder— en su d’a esta obra, por sus aciertos en la trama y la contextura de los personajes, y la facilidad y sobriedad con que est‡ trazado el primer acto, puestas despuŽs en peligro con prolijas divagaciones, por lo que le recomendaba a su autor que emplease sus dotes de comedi—grafo no en este teatro reducido y vulgar, sino en llevar algo de gloria a nuestro maltratado teatro regional.