Tentaciones cotidianas, visto como conjunto, como libro, es un manual de provocaciones y acechanzas que no tiene otro objetivo que asaltar la abulia con la que los lectores pasivos se enfrentan a la lectura, al texto; Žste, sin temor a equivocaciones, es un libro que subvierte mundos y misterios. DespuŽs de su lectura, si aœn le quedan dudas al lector entre el creer y el crear, probablemente tendr‡ que recurrir al confesionario. Con el nacimiento de Tentaciones cotidianas inaugura un nuevo foco de interŽs, una nueva veta hacia la posibilidad de las exploraciones y la renovaci—n a la siempre vigorosa literatura iberoamericana. Tanto por el manejo de la lengua, como por la econom’a de recursos de los que se vale para crear sus poemas y sus relatos, estamos ante umbral de un creador de armas tomar.