En lugar de ense–ar a los ni–os a tomar una p’ldora farmacŽutica cada vez que les duele la cabeza, Àpor quŽ no les decimos que pueden pedir lavanda y menta?
Si est‡n enojados o molestos, siempre es mejor encender aceites para contribuir a la curaci—n emocional. Esta ense–anza se transmitir‡ despuŽs a futuras generaciones. Con ustedes, la Peque–a Compa–’a Perfumada de Aceites.
Los personajes de este libro est‡n aqu’ para ense–ar a los ni–os quŽ efecto tiene cada aceite y c—mo interactœa con los dem‡s aceites, explicado en lenguaje sencillo que los ni–os pueden comprender.