En estas memorias noveladas, la narradora cuenta en primera persona su desnuda y dram‡tica infancia en la Espa–a de los a–os cincuenta, y su compleja relaci—n con un padre padrone. En contrapunto y en tercera persona, narra ciertos episodios de su juventud y madurez, en los que se la puede ver evolucionar en esferas sociales muy diferentes, y comprender como ha conseguido adquirir la cultura y el bienestar que anhelaba, pero tambiŽn, hasta que punto es prisionera de su primera historia.
En la cuarta y œltima parte, descubrimos, gracias a un largo mon—logo, en que la narradora toma la voz de su padre, la historia de este culto proletario, cuya vida y amores fueron frustrados por la Guerra Civil, convirtiŽndolo as’ en el hombre autoritario y amargo que aparece en la primera parte.
Como piedras blancas, algunos poemas puntœan la narraci—n, d‡ndole aœn m‡s hondura.
Una historia ejemplar en la Espa–a tremenda.