Tras su muerte, Gabriel despertar‡ en el m‡s all‡ para descubrir un horror como nunca hab’a imaginado. Y es que las verdes colinas del EdŽn son una c‡rcel imposible hecha con barrotes de aburrimiento y desesperanza. Gabriel nunca fue un aventurero, pero ante la imposible situaci—n a la que se enfrenta, no le queda m‡s remedio que hacer una cosa: intentar escapar del para’so.