Tras su primer libro Mi camino ya no conduce a Roma, el autor nos presenta una nueva obra cargada de sentimientos y profundas reflexiones. No abandona su estilo directo e intimista donde se repiten los temas como la soledad y el paso del tiempo. Temas a los que debemos a–adir el amor como una fuerza vital que le mantiene a flote. Un amor cargado de nostalgia, pero tambiŽn de esperanza.