Todos los artistas tienen su droga favorita, que los eleva alto haciŽndolos crear fantas’as preciosas para poder plasmarlas y que los dem‡s sean testigos de ellas, Matthew Anderson se convirti— en la m’a.
Todos los artistas tienen su droga favorita, que los eleva alto haciŽndolos crear fantas’as preciosas para poder plasmarlas y que los dem‡s sean testigos de ellas, Matthew Anderson se convirti— en la m’a.