Un viaje al pasado puede ser doloroso o gratificante. Ruth Jacobs emprendi— esta ruta cargada de ilusi—n. Como ha demostrado tantas veces su valent’a en tormentas que la han sacudido en su vida, ella ha tomado la decisi—n de compartir este viaje, sus experiencias, sus aprendizajes y ha abierto su coraz—n. Sus hijos creyeron con ella en este peque–o gran proyecto y le han ayudado a cumplir este sue–o. Os animo a acompa–ar a Ruth en este viaje y que sonri‡is junto a ella.