Realidad hist—rica que surgi— en un bello atardecer mientras ese enorme sol, del color del chontaduro, descend’a a ocultarse en El DariŽn. Lo inspiro la voz relampagueante del trueno, la furia tenaz del viento y la lluvia persistente en una noche de amor por este Urab‡ magnŽtico con silueta de mujer. Una mujer muy hermosa que con una diadema de cocuyos emergi— de la mar.