De la democracia, sin duda, se puede decir cualquier cosa... La versi—n dominante en la actual condici—n de Žpoca (pos)moderna es efecto de su devenir hist—rico. Debilitarla, preservarla tal cual es o radicalizarla depende, sobre todo, de las luchas que estemos dispuestos (o no) a librar. Si esto es as’, tenemos y tendremos la democracia que cada uno y entre todos queramos o cedamos...