Los Vericuetos del Amor son divinos y tortuosos al mismo tiempo. Es una senda accidentada que todos atravesamos, todos bajo circunstancias particulares y resultados diferentes. No podemos evitar que nos hipnotice con sus dulces susurros. ÀY quŽ de la luz que irradia de nuestra alma y se refleja en nuestros rostros? Pero no todo es hermoso y, a veces, caemos, salimos lastimados y en cada l‡grima derramada un poco de cada uno se va.