El ser humano siempre ha sentido curiosidad por conocer el futuro. De eso no cabe la menor duda. Pero cuando se nos presenta la oportunidad de conocerlo u observarlo por unos instantes, no nos agradaria del todo. Dios continua mostr‡ndole a Oscar lo que ha de acontencer, pero esta vez, el enemigo se le enfrentar‡. No permitir‡ que sus planes se descubran. Oscar y sus amigos corren peligro. Esta es La Consumaci—n