El Òzo—tropoÓ, fue una m‡quinaÊestrobosc—picaÊcompuesta por un tambor circular con unos cortes a travŽs de los cuales miraba el espectador para que los dibujos dispuestos en tiras, al girar, diesen la ilusi—n de movimiento. Fue uno de los avances hacia la aparici—n del cine que se crearon en el siglo XIX, y sirvi— como una inspiraci—n para la creaci—n delÊcinemat—grafo.
A modo de suite en seis movimientos, esta obra para tr’o con piano sugiere diferentes im‡genes, Òzootrop’asÓ, con un aroma abiertamente francŽs que recuerda los inicios del cine. Como un viejo Òzo—tropoÓ girando interminablemente y repitiendo hasta el infinito el movimiento de sus figuras, las seis piezas reiteran sus frases hasta detener su inercia. Los evocadores t’tulos son los siguientes:
I. Chacona
II. Obstinaci—n
III. En c’rculos
IV. Tras la ventana
V. Soledades
VI. Sous la pluie
Las seis piezas est‡n dedicadas a mi mujer, Susana.
Alejandro Rom‡n,
Pozuelo de Alarc—n, Junio de 2016